
Y aunque el nuevo año me ha venido melancólico, la felicidad se ha asomado hoy por la tarde en mi ventana.
Me ha dicho -Hola! y en ese momento mi mundo ha vuelto a ser azul, mis cielos se han llenado de estrellas y el frío se ha convertido en una brisita de azúcar con sabor a mar.
Tú, siempre tan distante, pero siempre tan oportuno.
Lo importante no es cómo empieze el año, sino más bien como termine ;)
ResponderEliminarQue se siga asomando la felicidad, entonces :)
ResponderEliminar¡Un beso!
No la dejes ir. :) Deja que permanezca para siempre. el cielo azul creo que nunca cansa.
ResponderEliminarLo importante es que tengas dias nuevos.
ResponderEliminarBesos!
DEDOS QUIETOS
No se sabe cómo, pero la capacidad inmensa de adaptación del ser humano le hace sonreir en la adversidad, saltar en la oscuridad o ser feliz bajo la lluvia.
ResponderEliminarAprovechemos las endorfinas para la alegría, para la felicidad, que para que las gasten otros..
La habrás invitado a un café al menos, ¿no?
ResponderEliminar(un miau
para acompañar el café)
Tienes un blog muy bonito!
ResponderEliminaryo tambien te sigo vale?
besos :]
Déjala abierta, la ventana, de par en par, yo lo haría aun a riesgo de congelarme, que no veas cómo ha empezado aquí el año XD. Que haya pintura azul suficiente para todos tus días : )
ResponderEliminarMarea de besotes