
Asomada en la ventana sentía el viento fresco sobre mi cara, mi silenciosa soledad me hacía pensar en tantas cosas y de pronto.. nada, sólo el viento, el cielo y mi alma.
Fue en este momento cuando supe que amo el silencio de la soledad, que adoro ver el cielo y coleccionarlo en mi corazón, sentir el frío de ese atardecer que parece ir al ritmo de mi vida, a veces tan lento y otras tan vertiginosamente. Me gusta disfrutar sola de todo esto, pero me pregunto si algún día habrá alguien que me acompañe en mi silencio, que convierta el frío en algo más llevadero, puede que me abrace, me respire, me sienta, lo que me da miedo es que ese "alguien" nunca llegue y mi pregunta se quede sin respuesta.
No temas, pocas son las preguntas que se quedan sin respuesta y además quién se podría resistir a coleccionar cielos en buena compañía?
ResponderEliminarUna nube de abrazotes : )